La familia como prioridad
Hace poco conversaba con una familia amiga acerca de las pocas ganas que tenía una de sus integrantes de contribuir en las labores del hogar a pesar de estar en una edad adulta; luego de ello surgió el tema que da título a este artículo. La mayor y cabeza de esta familia afirmó que antes las cosas no eran así, en las familias de hace más de cinco décadas las prioridades de vida eran otras, muchos estudiaban en el colegio por las tardes y en las mañanas se priorizaban las tareas del hogar y luego los proyectos personales (tareas escolares o centro de labores) y cada quién tenía una actividad designada en la casa que podía ser relativamente estable sin volverse rígida e inflexible, es decir, primero se tendía la cama y se lavaban los servicios y luego recién podía hacer la tarea e ir al colegio, finalizando con actividades de entretenimiento; si alguno se enfermaba sólo dejaba su labor cuando ya no hubiera más remedio y tenía un tiempo establecido de manera tácita para recupera...